miércoles, 20 de enero de 2016

Primer mes: Amanece, que no es poco

Ya hace un mes que asumió el gobierno de Macri y le pasaron un par de cosas, se encontró con un par de cristianos que se atornillaron a sus cargos y decidieron quedarse a defender los intereses del "pueblo" tal como aquel intendente que se atrincheró en la municipalidad en "No habrá más penas ni olvidos". De este modo tuvo que recurrir a otro DNU (decreto de necesidad y urgencia) para desplazar al titular del AFSCA y, de paso, modificar algunas cositas más. Nuevamente se comprueba que el que lo quiere todo finalmente queda en nada y atenta contra lo logrado aunque diga defenderlo; si Sabatella hubiera renunciado, hoy habría un nuevo capo del AFSCA pero, seguramente, no se hubiera modificado en nada su funcionamiento.



Hace un mes que asumió este gobierno y los partidarios del anterior todavía no se dieron cuenta que se fueron por esa forma prepotente de hacer política en la que son los únicos que tienen la razón y el que no está con ellos es su enemigo, siguen encontrando enemigos en todos y en todo; siguen aplicando el plan "enemigos para todos y todas".

Hace un mes que empezaron a gobernar y les quisieron tirar con tres muertos pero se las rebuscaron para zafar y ahora tienen una jineta más en su uniforme de "anticorrupción" y hasta de eficiencia. Es que el estado ha llegado a tal nivel de incompetencia que cualquiera que haga algo mínimamente bueno es Gardel.

Este primer mes sirvió también para "liberar" el dólar todo lo que se cree que se puede liberar y demostrar que más que una variable técnico-económica, la cotización es una cuestión mera de confianza en el gobierno, es una cuestión política.

El peronismo salió a hacer lo que hizo toda la vida; el general solía decir que los peronistas son como los gatos, parece que se están peleando pero se están reproduciendo y les llegó la hora, el primero que saltó el cerco fue Urtubey que ya se sacó fotos con Massa que se había ido antes (Ni Urtubey se acuerda que se peleaba la representación oficial de Cristina con Romero en 2007 ni Massa se acuerda que fue su Jefe de Gabinete) pero me parece que se están adelantando demasiado, en una de esas les pasa como a Cafiero y el Peronismo Renovador (recién me doy cuenta que se llaman igual) que hicieron todo el gasto y de la nada apareció don Carlos Saúl y los dejó haciendo señas.

Los K siguen siendo oficialismo en el PJ pero, como no lo son en el país, cada vez les cuesta más conservar esa posición. En un partido político (?) en el que el triunfo lo es todo, perder una elección es un golpe mortal del que difícilmente se sale. De todos modos intentan hace muuuuucho escándalo de cada cosa más o menos dudosa que pueda hacer el gobierno a ver si pueden mantenerse en el candelero, seguir siendo noticia y, a partir de esto, han logrado una asombrosa capacidad de escandalizarse de todo.

El problema que veo es que por este camino, aún desde afuera del gobierno, siguen en el planteo maniqueo de siempre y generando enemigos por todos lados; algunos, con tal de hacerles la contra, están justificando cosas que el gobierno está haciendo mal. Muy poca gente es capaz de visualizar esta trampa (creo que la única voz que se levantó en este sentido fue la de Beatriz Sarlo) y los muchachos ven al que disiente con alguna medida del gobierno como un triunfo suyo. Es que en su lógica, como hay que tomar partido por ellos o los otros, si uno critica a los otros está con ellos.

En el medio quedó Alicia K con su provincia fundida por su propia gente denunciando a no se quien y los intendentes del conurbano nerviosos ante cualquier movimiento peronista que les haga perder poder ya que quieren negociar su supervivencia con la gobernadora Vidal a cambio de dejarla hacer algo.

El 2016 se avizora como un año de tormentas y reacomodamientos hasta que cada uno vaya cayendo en su propio lugar (tal como las piezas de un tetris), esperemos que la tormenta no nos lleve puestos.



De todos modos, aunque la cosa esté complicada y el sol parezca estar apareciendo por el otro lado pensemos que las  cosas empezaron a cambiar, desde el estado no se fogonea la aparición de un enemigo nuevo cada día y hasta nos peleamos un poco menos. "Amanece, que no es poco".

viernes, 11 de diciembre de 2015

La apuesta del pueblo

Durante los primeros tiempos del gobierno de Néstor Kirchner, hubo un intento, por parte de la Corte de Justicia (adicta al menemismo) de obstruir su gobierno; con gran tino, el entonces presidente, se sentó frente a las cámaras de televisión, y comunicó al pueblo lo que estaba pasando. El pueblo le dio el apoyo que necesitaba y el hombre pudo ejercer su gobierno dignamente. No voy a explicar aquí como, con el correr de los años, los seguidores del mismo Néstor Kirchner intentaron coaccionar al máximo organismo judicial, borrando con el codo lo que habían escrito con la mano unos años antes. En aquel 2003 todo era esperanza, veníamos de la noche del 2001 en que el sistema financiero había colapsado y, si bien el gobierno de Duhalde había logrado morigerar la crisis, el fuego no terminaba de apagarse; y las organizaciones piqueteras surgidas durante las protestas, cacerolazos y piquetes, condicionaban todas las medidas que tomaba un gobierno que, por otro lado, no había sido elegido popularmente sino que había surgido de un acuerdo parlamentario y tenía los días contados. En ese contexto y, habiendo abandonado don Carlos Saúl la posibilidad de competir en la segunda vuelta electoral, llegaba don Néstor a la primera magistratura. Durante su mandato se dedico a legitimar su gobierno que había tenido muy pocos votos en las elecciones. Esto hizo que busque acuerdos y consensos en la sociedad, cuando logro mayor base de sustentación sacó las uñas, pero esto fue mucho más evidente una vez terminado su mandato y se convirtió en algo casi enfermizo entre sus adeptos después de su muerte.



"Escoba nueva barre bien" decían las abuelas y tenían razón y en eso nuestra gente es sabia, sabe que quien llega al poder, lo hace con "buena onda" y trata de hacer las cosas bien y por eso, cuando el Sr. Presidente habla de "barrer" con la corrupción le cree, por eso cuando habla de "acuerdos" le creen, cuando habla de "respeto" le creen, por supuesto, si no hace lo que dice, más tarde o más temprano, ese puñado de renegados que hoy son minoría comenzará a nutrirse más y más y con el tiempo llegarán a ser mayoría.

Hizo bien Macri hablándole a todo el pueblo porque la confianza se la depositan muchos que incluso no lo votaron y hasta le hicieron campaña en contra; los bienintencionados apostarán con él por un tiempo, esperando que su gloria sea la gloria de todos, algunos esperan libertades económicas y otros soñamos con el cambio político, el respeto republicano. Hoy nos juntamos en el reclamo de cambiar, hoy coincidimos en el disconformismo y la necesidad de nuevos aires. La fórmula hoy es esta especie de neo-frondizismo o neo mitrismo que propone un porteño que administró aceptablemente la Ciudad de Buenos Aires y llevó a Boca a la Primera Plana Mundial. Solo espero y deseo que esta tendencia absurda a caer en el fascismo maniqueo que tenemos los argentinos se haya ido para siempre y logremos buscar soluciones de consenso cada vez que la historia así lo imponga, concuerdo con el presidente en que si logramos ponernos de acuerdo podemos lograr grandes cosas.

No es cierto que el pueblo no se equivoca, es un principio bíblico consagrado en el evangelio que cuenta como el pueblo mandó a a crucificar a el hijo de dios, o cuando lapidaban (muchos aún lo hacen) a las adúlteras, etc., como pueblo nos equivocamos todos los días y es imposible que no lo hagamos. Así que, si hicimos mal eligiendo a quien nos gobierna, la democracia nos da la oportunidad, en unos años, de hacer otra cosa, elegir otro proyecto u otra persona, hoy el pueblo apuesta al ingeniero.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

La Responsabilidad del Dirigente

Cumplí 18 años en septiembre de 1983, esto significa que comenzaba mi vida cívica con el arribo de la democracia en el país, tuve la oportunidad de vivir el liderazgo de Raúl Alfonsín en primera persona, no me lo contó nadie. No participé en política activamente hasta 1987, esa semana santa en la cual los mandos militares quisieron recordarle al presidente que, si bien habían entregado parte del poder en diciembre de 1983, todavía conservaban parte del mismo y eran capaces de ejercerlo para amotinarse contra el poder civil. Este hecho me movió a acercarme al Partido Radical y una vez que me comprometí no pude dejar nunca esta pasión.

Tal como muchos de mi generación, me acerqué al radicalismo porque era el partido de Raúl Alfonsín pero luego aprendí lo que era el partido, su historia y sus principios y me comprometí con la "causa" de la libertad, la "causa" de la democracia y la "causa" de los derechos humanos y me quedé a pelear por eso; me quedé cuando llegaron los 90 y ser radical implicaba poco más que ser un loco con certificado de buena salud mental.
Estos tiempos turbulentos me hicieron recordar algunas de mis vivencias en el radicalismo, cuando vi a muchos militantes comprometidos casi enajenados defender en forma practicamente irracional a su líder recordé que nosotros también habíamos endiosado a nuestro líder y aunque hoy la sociedad nos hable de lo maravilloso que fue don Raúl yo recuerdo cuando no dejaban de insultarlo y denostarlo. Tuvo que pasar algún tiempo, tuvieron que ver que no se quedó con ningún vuelto, para creerle que no era corrupto. El símbolo de la corrupción de la época eran los "pollos de Mazzorín", escándalo que con el tiempo quedó demostrado que solo fue una mala decisión de gobierno pero no un acto de corrupción. En el momento valía todo y los seres más corruptos de la tierra eran el canciller Caputo, el Chacho Jaroslavsky y, por supuesto, el "Coti" Nosiglia.
Desde la militancia los defendíamos a todos; discutíamos todo acto de gobierno pero lo bancábamos a morir y nos dolió, si nos dolió cuando el país se incendió en 1989; nos dolió la hiperinflación, nos dolió cuando comenzaron los saqueos y desmanes alentados desde la oposición que había ganado las elecciones, nos dolió cuando nuestro líder tuvo que agachar la cabeza porque el presidente electo dijo que esperaba un "gesto" de él y nos dolió aún más que después salga a decir que le tiraron de prepo el gobierno seis meses antes. Nos dolió ese 9 de Julio de 1989 celebrar nuestra Independencia con la cabeza gacha.
En este escenario, muchos de nosotros teníamos "puntada la cara" y hubiéramos hecho casi cualquier cosa, en este escenario nuestro líder, quien podía encender un fósforo e incendiar todo, nos enfrió, nuestro líder nos llamó a la calma y a respetar el mandato popular, la Unión Cívica Radical facilitó la aprobación de todas las leyes que mandó el Presidente hasta que asumieran los legisladores electos con él.
Repito lo dicho, la historia luego reivindicó a Raúl Alfonsín pero en ese tiempo el único que bajó los decibeles de la disputa, el único que puso paños fríos por el bien del país fue el "gallego".
El tenía el destino de mucha gente en sus manos y lo sabía; actuó responsablemente y no mandó a "quemar las naves", el país era más importante que cualquier pelea política, era un patriota, era un estadista, le puso la banda a su sucesor electo por el voto popular.
Hoy, cuando quien se va del poder hace lo posible para minar el mandato de quien viene más se nota la grandeza de quien, hace poco más de 25 años nos dio lecciones de democracia, nos dio lecciones de república que aún debemos aprender.

martes, 18 de noviembre de 2014

Se creía Chamán pero era solo Chabán

De solo mirarlo en una foto, uno suponía que este hombre era algo desequilibrado. Quienes transitan o han transitado la noche saben que este tipo de personajes no es tan dificil de encontrar a cargo de algunos locales nocturnos. Un tipo que, seguramente, se obsesionaba por cada detalle de lo que ocurría en el local que gerenciaba. Son personas que logran hacer un negocio de lo que para los demás es diversión, recreación o arte y esto, en nuestra sociedad, es casi imperdonable. Cae mal el tipo que cobra por nuestra diversión. El titular de Crónica dice: "Murió Chabán y se llevó la verdad de Cromañón" generando un halo de misterio alrededor de su muerte. Sinceramente no creo que ni por hipnosis pudiera Chabán decir más de lo que dijo sobre la tragedia, sobre aquel fatídico final de año, sobre esa fiesta que debió ser todo alegría y terminó siendo la noche más oscura.
Chabán, preso con cara de loco

Estamos acostumbrados a cometer pequeñas faltas, estamos acostumbrados a ser más inteligentes que quienes legislaron los requisitos y las prohibiciones; de esta forma decidimos cuales normas podemos respetar y cuales no. Vivimos en un país en el que trabajar a reglamento es castigar a la patronal, las reglas no están para ser cumplidas sino para amenazar. Si se quieren cumplir todas las normas no se puede vivir pero... si ocurre alguna tragedia, "fue por no cumplir las normas".
¿Chabán era culpable? Claro que era culpable, en una sociedad en la que hasta el canillita te afana los suplementos del diario ¿cuántas culpas más tiene un empresario?
Ante una tragedia tan grande como la de Cromañón ¿alcanza con un culpable?: No, la sociedad necesita culpar a cuanto cristiano haya tenido algo que ver y, todos son víctimas inocentes aunque hayan entrado con bengalas a un boliche cerrado.
Anibal Ibarra, Se acabó su gobierno con Cromañón

Cuando se comenzó a investigar lo que había pasado aquella noche, algunos nos desayunamos con que en un baño hacían funcionar una especie de "guardería" para aquellas madres que no tenían adonde dejar a sus niños, una aberración por donde se lo mire. Seguimos encontrando culpables: madres irresponsables, funcionarios permisivos y empresarios inescrupulosos.
Por la tragedia el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fue desplazado, el gerente del boliche fue condenado y los músicos fueron tratados como criminales, aún cuando alguno de ellos hasta perdió familiares en la misma.
Quienes salen alguna vez a algún espectáculo nocturno saben que otro Cromañón no es impensable, sabén que esto de no tener los locales en condiciones es endémico, saben que los inspectores cumplen una función recaudatoria más que de seguridad y tantas otras cosas que no son como deberían.
Es fácil echarle la culpa a Chabán de la tragedia, es fácil quitarse el sayo y ponerselo a este tipo, cara de loco que seguramente se "aprovechó" de nuestra juventud tan sana y los mató de puro criminal nomás. Nunca asumiremos las culpas propias, nunca modificaremos de fondo las costumbres y prácticas que producen estos resultados total, siempre hay un Chabán expiatirio, digo, un chivo expiatorio, siempre habrá algún culpable, como decía Tato: "La culpa es... del otro"

martes, 9 de septiembre de 2014

En el País de Nomeacuerdo

Un amigo me dijo hace unos años: "yo a esta película ya la vi en blanco y negro y me quieren venir a contar que la historia es nueva solo porque está en colores".
Vivir  en este país se complica a medida que pasa el tiempo, vivir en este país se complica porque uno ve a amigos, conocidos, personas a quienes respeta y con las que ha compartido algún momento de la vida comportarse como si no hubieran vivido nada, como si hubieran nacido ayer o como si hubieran sido criogenados hace 20, 30 o 40 años y no hubieran pasado por las experiencias que pasamos todos durante ese tiempo.

Esto viene a que un amigo me preguntó: ¿qué sabés del dólar? entonces le dije: vengo escuchando noticias del dólar desde hace más o menos cuarenta años y, la verdad es que nunca me dijeron nada nuevo.

martes, 12 de agosto de 2014

El nunca nos permitió dejar de ser niños

"¡Tenés que ver Hook!" me dijo alguien, al poco tiempo "¿No viste Hook?" y... tanto me insistieron que un día, alquilé el cassette de VHS y me senté a ver "Hook"; pensé que era una película de aventuras para chicos y yo ya era "grande" (cuando la estrenaron tenía 25 años y cuando la vi creo que un par más) y creo que solo me convenció a verla el hecho de que tanta gente me la recomendara y haber visto un reparto encabezado por Dustin Hoffman y... Robin Williams. Verla fue una de las mejores decisiones de mi vida.
Ese mismo hombre que conocí de chico cuando apareció con un traje rojo extraño (eran los primeros tiempos del color en la TV argentina ) y un triangulo blanco con el vértice hacia abajo, que tomaba líquidos con el dedo, que saludaba separando los dedos de a dos diciendo "Nano Nano", y que hablaba con su lider diciéndole "su inmensidad", ahora era un hombre que no debía olvidar los sueños de su niñez. Era Peter Pan peleando por su hijo en manos del Capitán Garfio.

Ese mismo hombre había personificado a un soldado indisciplinado que despertaba a la tropa por la radio al grito de "¡GOOD MORNING VIETNAM!" y nos mostraba lo trágica que podía ser la guerra aún en medio de bromas y buena música (rescató del desván al magnífico Louis Armstrong en ese canto optimista sobre  un mundo maravilloso)

Quiero hacer un párrafo aparte con "La sociedad de los poetas muertos"; fui solo al cine a verla y me pegó tanto que salí como perdido del cine y estuve deambulando casi una hora sin saber adonde había estacionado el auto, todavía recuerdo como repetía (sin que nadie entendiera) las palabras de Whitman: "Oh captain my captain" y reflexionaba constantemente sobre el tuétano (después lo acriollé y le llamé caracú) que había que chuparle a la vida y lo dificil que era no atragantarse con el hueso; quien la haya visto sabe de que hablo.

Por supuesto no me puedo olvidar de ese padre que, incapaz de dejar de ver a sus hijos, nos conmovió a todos hasta las lágrimas al disfrazarse de niñera para poder estar con ellos en Mrs. Doubtfire  (papá por siempre).

Con el tiempo la vida fue serenando a sus personajes y las últimas veces lo vi encarnando al presidente Norteamericano Teddy Roosvelt en "Una noche en el museo" que sería su último personaje ya que todavía está por estrenarse la última entrega de la saga.

Creo que el maestro Robin Williams lograba, con cada uno de sus personajes,  llevarnos en una especie de "túnel del tiempo" a revivir nuestra niñez, a reírnos con inocencia y sin maldad. Nos permitió ser niños una y otra vez, tal como Peter Pan, niños capaces de volar con un pensamiento feliz.

Robin: Te vamos a extrañar.

martes, 13 de mayo de 2014

Martes 13, no te cases ni... ¿que lo qué?

Parece que en estas fechas, con su carga de creencia popular, superstición o como quieran llamarle, me da por escribir. Revisando los orígenes de este blog me encontré con que la primera entrada se llamó: "Sobre el martes 13" y fue escrita hace casi diez años un 12 de julio de 2004, en aquel tiempo la mayor parte de nosotros no tenía mucha idea de lo que era un blog y abrí una cuenta en Blogger, que no era de Google en esa época, y me puse a escribir, luego lo continué haciendo con épocas prolíficas y otras casi nada pero vamos a ver si este "martes 13" trae nuevos aires a este diario.
Creo que los blogs que tienen alguna continuidad en el tiempo y en los que se expresa algún tipo de opinión sirven para observar como hemos ido evolucionando en nuestro pensamiento mejor incluso que en el mcroblogging actual (Facebook, Twitter, etc.) ya que es mucho más sencillo encontrar una entrada de hace diez años atrás que un comentario de hace dos semanas en una red social.
Por otro lado estoy convencido que el hecho de tener un blog como este es, ante todo, una cuestión personal ya que estoy seguro de que no hay tanta gente interesada en lo que pienso.
Bueno, volviendo al origen de esto hablemos un poco del martes 13, en aquel escrito hice referencia al orígen del número 13 como mala suerte desde la tradición cristiana con la última cena de Jesucristo en la que los comensales eran 13 y uno de ellos murió trágicamente después de ella; también mencionaba a Marte, el dios romano de la guerra como posible origen de que sea el martes 13 el día fatídico, también creo que dije (si no lo hice lo hago ahora) que la tradición de nuestros hermanos del gran país del norte consideran como día fatídico al viernes 13 (todos recordamos la saga de películas con el loco de la máscara de hockey y la motosierra) cuyo origen puede rastrearse también hastala muerte de Cristo que, según la tradición, fue un viernes (el viernes santo) pero. Finalmente, y como conclusión de mi escrito dije: "La verdad es que creo que lo de la suerte tiene más que ver con actitudes de la gente que con azares del destino, creo que uno se forja su propia suerte" y en esto tengo que hacer algunos ajustes porque, como dije antes el blog me sirve para ver como evoluciono y voy modificando algunos puntos de vista. Hoy puedo decir que, a mi modesto modo de ver, al martes 13, pasar por debajo de una escalera, pasarse el salero con la mano, y tantas otras tradiciones que llamamos supersticiones; les cabe aquella frase bíblica: "la fe mueve montañas" y en esto pienso que la capacidad del ser humano para influir sobre su destino es tan grande que, el solo hecho de creer algo, condiciona resultados de lo que le puede pasar. Por eso existen los milagros, y por eso se atribuyen milagros personajes como el Gauchito Gil o la Difunta Correa aunque la Iglesia "oficial" no los reconozca como santos. Creo que la fuerza que produce el "milagro" está en la persona que lo pide y que este se cumpla o no depende casi exclusivamente de esa persona y de la fuerza con la que dicha persona crea. Si una parte importante de la sociedad cree que el martes 13 tendrá mala suerte, esa importante parte de la sociedad condicionará su día para recibir alguna desgracia que podrá o no pasar. Cualquier cosa mala que pase en este fatídico día, por ínfima que parezca, será atribuida a la fecha y contribuirá a consolidar el mito y todos habrán sufrido o visto de cerca algo malo que justifica el temor popular a la fecha señalada.